+54 11 4718-1140 info@cuartocreciente.edu.ar

Fundamentación de la Siembra

Desde el jardín de infantes el niño se vincula activamente con la naturaleza, con las estaciones del año, participa orgánicamente del cambio de estación, vivenciando la cualidad de cada una de ellas a través de todos sus sentidos, está inserto en fiestas que marcan el correr del año y los cambios que se producen. También desde las narraciones se acompañan estas transformaciones por ejemplo, animales, que mueren para admitir otras formas, así los niños recrean escenarios donde dialogan con animales y otros elementos de la naturaleza.

En tercer grado las historias de la creación le regalan al niño historias sobre el origen de las plantas, los animales y el ser humano. Al avanzar en los diferentes grados, las narraciones van acompañando la evolución del niño, permitiéndole construir su interioridad.
Durante los 3 primeros grados a través de estas historias se ayuda a los niños a encontrar su camino hacia el mundo, los niños adquieren un gran respeto por la existencia admirando a los que los rodean. De esta manera el maestro los ayuda a conquistar el equilibrio entre su mundo interior y el mundo exterior.

Para el tercer grado Steiner habla de una metamorfosis en la vida afectiva del niño, comienza a experimentar la dualidad en sus sentimientos cuando percibe al mundo, comienza a experimentar la objetividad y la subjetividad las cuales se ven enfrentadas en el alma del niño, el maestro ayuda a transformar esos sentimientos en los cuales aparece la separación del mundo en sentimientos de responsabilidad ante el mundo.

La época de siembra representa esa evolución, esa existencia y esa transformación. Trabajar la tierra para finalmente poner la semilla que se desenvolverá en un futuro, cuidándola y viendo la crecer. Ser partícipe, creador y transformador de esta realidad. Su interior comienza a desarrollar nuevas fuerzas, desconocidas hasta el momento, sirviendo a necesidades reales del mundo.