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El cóndor pasa

Esta obra nace como vivencia de la época de geografía Argentina que atraviesan los niños al llegar a 5to. Grado.
Este año comenzamos con los niños a recorrer esta época transversalmente. Tomando cada punto cardinal de la Argentina como uno de los cuatro elementos, en las clases de Euritmia descubrieron las imágenes que componen cada paisaje, expresando y transformando en su cuerpo cada elemento.
Así le dieron vida a el…
Fuego, entre valles y quebrantos, relatos de un peregrino, junto a un cóndor que acompaña su camino.
Agua, arroyos y cascadas acompañan este viaje, del cóndor y su fiel amigo.
Tierra, la pampa con su verde manto, desde el horizonte se oye su canto, pequeño niño que descubre los velos del camino.
Aire, los fríos vientos del sur le marcan el viaje de regreso al cóndor y a este niño, hasta llegar a la zona de cuyo que le regala los tesoros de la tierra amada que ahora lleva el cóndor en sus alas.
Maravilloso recorrido de cada niño conociendo los rincones de su patria.

Marisol Quintas.

 

Altiplano, Norte Argentino

 

Cóndor:
Peregrino del andar
Adónde lleva tu cantar
Que de tanto en tanto sube
Entre colores por la nube.

Purmamarca y este sol,
Brillan con tu canción,
Entre valles y quebrantos,
Duerme tranquilo en mi manto.

Niño:
Qué me darás bello cóndor
Además de estos contornos
El espacio se te inclina
Cuando aleteas en la cima
Nada más puedo pedir en el día,
Que el celeste que me mira,
Que este aire que acaricia,
Hoy mi cuerpo con su brisa.

Cóndor:
Ay si supieras niño bueno,
Que aquí hay solo fuego,
y que si su paso pudiera,
Otras tierras le trajera.

Caminando hacia el sol,
Bordeando su esplendor,
El rojo de unos suelos,
Alegran así mi vuelo.

Litoral Argentino

 

Niño:
A dónde dirigen tus plumas,
Pájaro de esta Puna,
Mi voz te entrego y lamento,
y que me guíen tus vientos.

Si por selvas y espesores,
Deberán ir mis razones,
Alza tus brazos con honra,
Que yo caminaré tu sombra.

Cóndor:
Allí por fin iremos,
y las aguas saltaremos,
En un cielo azul que viaja,
Entre peces que se hamacan,
Y las olas tocan un arpa,
y se desliza una balsa,
los juncos van saltando
y al pescador van despertando.

Niño:
El agua es mi elemento,
La mansa calma de este tiempo,
Por qué me indicas otros vientos,
Por qué me sacas el sustento.

Son los ríos que me cuentan,
Todos esos trinos que se sueñan,
Si mi paso no tuviera este sino,
Aquí terminaría yo, este camino.

Cóndor:
Ya verás niño cansino,
Que nada para tu destino
nada has visto todavía,
sino tocas por fin la lejanía.

Tierras largas nos esperan,
Tierras madres que celebran,
Todo el Sol echándose de espalda,
como un ángel libre, regalando así su alma.

Niño:

El regalo de tu compañía,
Hará más fina mi travesía,
Sólo un ciego podría creer,
Que ahí no hay nada más para ver.

A vos, gran guía, mi confianza,
Sigue firme en las alturas,
Fuerza mías aún perduran.

Cóndor:
Verás así esa alegría,
Que esos pastos te respiran,
Mientras todo, parece, se descansa,
El mundo ríe allí y todo danza.

Los cantores el silencio gritan,
Los Pañuelos allí se agitan,
Las damas entran en movimiento,
Los hombres brillan en suelo polvoriento.

Llanura Pampeana

 

Niño:
Es la pampa en su reposo,
Es la tarde con su gozo,
Aquí el universo hoy me abraza,
Cuánta razón tu dirección me traza.

Aquí entregaría hoy mi cuerpo,
Aquí acostaría todo el cielo,
Aunque supongo algo planeas,
Un inquieto circulo merodeas,

Cóndor:
Queda mucho todavía
Flores lagos, tierras frías
Entre Aconcagua y Chaltenes
Nada al paso lo detiene

Patagonia de los cerros
Canto dulce del cencerro,
Arrayanes lúpulos y aromos,
Amarillo azules a sus tronos.

Niño:
Dónde ocurre tal belleza,
Que natura da con gentileza,
¿Es que ha bajado el cielo?
o la tierra echó por fin su vuelo?

Dame fuerzas para llegar,
Sabio cóndor de mi andar,
Dame fuerzas en el canto,
Que la oscuridad no descubra el llanto.

Cóndor:
Solo el dios de lo posible,
Pudo hacer esto visible,
Como música de alfombra,
En paisajes que me nombran.

Son los bosques que caminan,
Son los sueños que iluminan,
Las montañas van vestidas,
De verde árbol, verde vida.

Loncomeo

 

Niño:
No hay azul más venerado,
Que el de estos lagos sagrados.
Es el color que se inclina,
A pintar la tierra divina.
Y ahora aquí, por fin me quedo
Así que, Cóndor , echa vuelo,
Nada habrá más hermoso
Que este cielo silencioso.

Cóndor:
Sólo falta que recorras
Las alturas que te nombran,
Gritan, rugen y reclaman
Un lugar para tu alma.

Cordilleras que se estiran
Para aquellos que las miran
Son enormes, son gigantes
Pero viven del instante.

Niño:
Quien podrá decir mi nombre,
Si hasta allí no llega el hombre
Ni los pájaros se animan,
A traspasar esas colinas.

Sólo dios allí se acuesta,
Para dormir su siesta.
Y hasta él sentirá el frío,
Cuando se retire el estío.

Cóndor:
Bien razonas niño valiente,
Pero todo extremo tiene un puente,
La noche abraza en la montaña,
A todo ser que me acompaña.

La nieve vendrá después,
Detrás de nuestros pies,
Es el tiempo de alcanzar,
La historia en su más bello altar.

Zona Cuyana

 

Y atravesaron los andes,
Como recorriendo la sangre,
Si hay ojos en la patria amada,
Los tiene el cóndor en su ala.
Atravesó todos los climas,
Sin descanso y con la rima,
Aire, tierra, agua y fuego
Convive libre el terreno.
Y estos niños los saludan,
De eso no tengan dudas,
Danza, música y poesía…..Conforman nuestra Argentina.

TEXTOS José Martínez Zuviría